Estoy muy orgulloso de mi vida. Quisiera no engañarme tanto a este respecto. Soy muy afortunado. Tengo una mujer que me ama, cosa que atesoro como nada en esta vida porque es la viva encarnación de mis sueños y mi felicidad. Tengo pocos amigos que hayan sobrevivido a la distancia porque he bailado los últimos años entre mi amada Barcelona natal, mi fascinante e íntima Valencia y la descomunal y metropolitana Madrid, pero en todas ellas tengo gente. Pocos y maravillosos, que se alegran sinceramente cuando tienen ocasión de verme de nuevo, con los que la vieja llama que nunca se apaga se reaviva un poco siempre que hay ocasión. Tengo una mente despierta que entreno menos de lo que debo y un cuerpo sano al que doy de comer demasiado bien, ambos sanos, capaces y mejorables, pero eso último nunca deja de estar al alcance de mi mano, y por eso sigo trabajándolos. Tengo talento para escribir y eso me llena de un modo único y distinto a todas las otras cosas. Si sólo tuviera una cosa de esta lista, ya merecería ser feliz. Y encontraría estúpidos, muy estúpidos motivos para amargarme. Ahora mismo, me cuesta más, y aun así los encuentro. Mi currículum no es el que quisiera, desperdicié (y aun lo hago) mucho tiempo en naderías, bla bla bla. Soy feliz. Esa es la verdad.
Tengo un Dios. EL Dios, ya que estamos en ello, por más arrogante que se considere el término. Como le decía a una amiga que me preguntó al respecto, plantear los hechos no es arrogancia. (En mis tiempos, comulgué con otros "dioses" (nótense las comillas y las minúsculas). Me pedían sacrificios que no entendía y a cambio obtenía cosas. Pequeños apoyos o alivios. Hay muchos de estos "dioses"; sexo, drogas, anorexia, dependencia… te hacen sentir algo agradable, al principio sin más costes, y luego te dañan. Y te convencen de que el daño es culpa tuya. Y buscas recuperar la sensación agradable del principio, cada vez con más ansia, cada vez recibiéndola menos… y cada vez más haciendo daño.) Mi Dios me pide como sacrificio que sea mejor persona. En serio, es lo único que me pide: que confíe en Él y que sea mejor persona, como un padre que te apoya y te anima, y no te prohíbe nada, pero te aconseja y te advierte: "este camino te traerá malas consecuencias". Amo estar en su presencia y la vida que me ha dado. Me hace feliz.
En inglés, "soberbia" y "orgullo" son la misma palabra. Me parece una carencia lamentable. La soberbia incluye desdén a quienes no tienen lo que tú, y más profundamente, tiende a generar sumisión ante quienes tienen más que tú. Yo estoy orgulloso de mis logros, y admiro a quien los ha desarrollado más. Admiro a los que escriben mejor, son más fuertes. No puedo admirar a nadie por ser más amado que yo… puedo alegrarme por los que tienen la suerte de ser tan amados como yo. Sé orgulloso, porque no tienes nada de que avergonzarte. Sé humilde, sí, y recuerda el verdadero valor de tus logros, y recuerda que los que están por debajo de ti recibirán tu ayuda como agua de mayo. Qué bella expresión, agua de mayo, benditos sean esas agradables lloviznas de primavera.
He tardado en escribir. No sabía qué decir que sea digno del ideal del Orgullo de Judea. Es el nombre de una hermandad de cuatro miembros, que ahora estamos dispersos… pero unidos. Uno de nosotros se ha perdido, y el resto oramos y le buscamos para recuperarle. Tendremos más hermanos con el tiempo, pero cada uno de nosotros es tan valioso que no tiene precio. El significado menos conocido de "orgullo" es "manada de leones". Somos, por tanto, un grupo de leones de Judea, hermanos del León de la tribu de Judá, como se llama a Jesús en Revelaciones 5:5. Nos complace luchar por ser mejores y no ceder a los males de la desidia y la sociedad. Nos sentimos orgullosos de ser cristianos. Nos alegramos de conoceros. Bienvenidos al Orgullo de Judea.
sábado, 12 de julio de 2008
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4 comentarios:
gracias por esta pajina por estar hay, y pororar por ese que se a perdido, peo como dice fio confio en las causas perdidas, y se uqe volvera pronto.
un besito a todos, os quiero, DOBM.
Sí, te amo. Te amo y estoy orgullosa de ti como creo que nunca llegué a estar. Me ha alegrado mucho que escribieras, mi ángel; y más aún con el tema y la actitud que has impreso en esta entrada. Tú y yo estamos separados, no tenemos la relación de noviazgo que queremos, ni hemos recuperado el compromiso que nos debemos; pero lo deseamos, y estamos luchando por nuestras vidas espirituales, por nuestros ministerios, y el uno por el otro como nunca antes. Y cuando llegue el momento; poniendo por delante la voluntad de ese Padre hermoso que nos guía por la mejor vida posible; volveremos a tenerlo.
Gracias, león, por crecer y luchar cada día. Lo vamos a lograr, mi ángel.
Hola, leones, o orgullosos de judea, o como queráis que os llamen. Pinta bien el inicio de este blog, seguidlo y a lo mejor me convierto en lector y todo.
A título personal, prefiero considerar a Cristo el cordero, su nombre más común en el Apocalipsis: "Eres digno, cordero degollado, de tomar el libro y abrir sus sellos". Vosotros sois leones... yo prefiero ser cordero.
Lukas Romero
P.D.: "He aquí el Cordero de Dios, que quita los pecados del mundo. Dichosos los invitados a las bodas del Cordero." (Final de la Liturgia Eucarística)
Sinceramente, me he quedado gratamente impresionada por tu comentario, y ahora que leo las entradas de tu blog, alucino. Me encanta tu forma de escribir y tu visi�n optimista (O almenos esa es la impresi�n que me he llevado).
Y, por petici�n tuya, aqui te dejo un link de mi cuenta deviantart. Muchos besos.
http://enerizaid.deviantart.com/
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